Tras doce semanas sin confirmación de nuevos contagios, las autoridades sanitarias anunciaron que el brote de sarampión se encuentra bajo control y cerrado, logro que se atribuye al fortalecimiento de la vacunación y a las acciones de vigilancia epidemiológica en todo el país.

De acuerdo con los registros oficiales, el brote dejó un total de 49 casos, mientras que dos notificaciones sospechosas, provenientes de San Pedro y de Asunción, continúan bajo investigación para descartar la enfermedad. A pesar de la propagación inicial, el sistema de salud no reportó pacientes en terapia intensiva ni fallecimientos que se asocian al virus.

Los casos se concentraron en niños y adultos con edades comprendidas entre los 3 meses y los 54 años. Ante este escenario, la cartera sanitaria volvió a subrayar la importancia de mantener esquemas de inmunización completos en todas las franjas etarias, especialmente en poblaciones con mayor riesgo de exposición.

La vacuna contra el sarampión es segura, gratuita y reduce de manera significativa la posibilidad de contagio, por lo que se insta a la ciudadanía a verificar y completar las dosis correspondientes.

Asimismo, como parte de las estrategias para mejorar las coberturas, el Ministerio de Salud mantiene activo un sistema automatizado de recordatorios a través de WhatsApp, dirigido a madres, padres y tutores. Mediante mensajes personalizados, el sistema informa sobre dosis pendientes en base a los datos del Registro de Vacunación Electrónico, una iniciativa que permite reducir brechas de acceso y acercar a las familias a los servicios de salud.

Pese al cierre del brote, las autoridades recuerdan que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa y potencialmente grave. Se transmite por microgotas que se expulsan al hablar, toser o estornudar, las cuales pueden permanecer en el aire hasta dos horas.

Por ello, ante la aparición de síntomas como fiebre y erupciones cutáneas generalizadas, se recomienda acudir de inmediato a un servicio de salud, utilizar tapabocas quirúrgico y reforzar las medidas de higiene. El cuadro clínico puede incluir, además, tos, conjuntivitis y secreción nasal, por lo que la detección temprana resulta clave para evitar nuevos brotes.