El pediatra Robert Núñez alertó sobre los principales riesgos que enfrentan niños y niñas durante las celebraciones de fin de año y el período de vacaciones, e instó a reforzar la prevención en espacios acuáticos, evitar el uso de pirotecnia y promover festejos con menos ruidos y mayor cuidado familiar.
En primer lugar, el especialista advirtió que los arroyos, ríos y piletas concentran una de las mayores amenazas para la infancia en esta época. Según explicó, el ahogamiento continúa como un riesgo permanente, especialmente cuando no existe supervisión constante de adultos responsables. Además, remarcó que muchos cursos de agua presentan contaminación, lo que suma peligros para la salud de los menores.
A este escenario, añadió un factor que incrementa la probabilidad de accidentes. En ese sentido, señaló que el consumo excesivo de bebidas alcohólicas por parte de adultos durante reuniones y salidas recreativas reduce la capacidad de reacción y vigilancia, lo que puede derivar en situaciones graves para los niños.
Por otro lado, Núñez fue enfático al recordar que los juegos pirotécnicos están prohibidos para menores de edad. Subrayó que cada fin de año se repiten casos de quemaduras severas y amputaciones, con consecuencias irreversibles. Por ello, pidió a los adultos no permitir ni facilitar el acceso de los niños a este tipo de elementos.
Asimismo, el pediatra llamó a reflexionar sobre el impacto de los ruidos fuertes en otros integrantes del hogar. En particular, mencionó a las mascotas, que sufren estrés y miedo durante los festejos, y a los niños con trastornos del neurodesarrollo, como el autismo, quienes presentan una sensibilidad auditiva mayor y padecen intensamente las explosiones sonoras.
Finalmente, el profesional insistió en que los adultos deben asumir un rol activo durante las celebraciones y priorizar la prevención, cuidar a los más pequeños, así como optar por celebraciones responsables, con más luces y menos ruido, para cerrar el año sin tragedias y con bienestar para toda la familia.

