El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram) detecta entre cuatro y cinco nuevos casos de cáncer de pulmón por semana, una cifra que preocupa a los especialistas debido a su vínculo con el consumo de vapeadores, el tabaquismo crónico y la exposición prolongada al humo de leña utilizada para cocinar, advirtió el neumólogo Carlos Morínigo.
Según explicó, reciben de manera constante a personas con diagnósticos recientes asociados no solo al cigarrillo tradicional, sino también a la exposición laboral y a la inhalación de biomasas. En ese contexto, sostuvo que el auge de los vapeadores se convirtió en un nuevo factor de riesgo, principalmente entre adolescentes y jóvenes, ya que su comercialización libre facilita el acceso temprano a la nicotina.
Asimismo, Morínigo alertó que estos dispositivos contienen sustancias altamente nocivas, como metales pesados, que generan inflamación, irritación y enfermedades respiratorias crónicas. A largo plazo, remarcó, estos componentes pueden desencadenar cáncer de pulmón, de acuerdo con estudios recientes.
Por otra parte, el especialista señaló que el cigarrillo electrónico puede resultar incluso más peligroso que el convencional, debido a la dificultad de controlar la cantidad de nicotina inhalada. Mientras que el consumo de cigarrillos permite una estimación más precisa de la dosis diaria, en el caso del vapeo no se conoce con exactitud ni el contenido de nicotina ni los compuestos tóxicos que ingresan al organismo, ya que varían según la marca y el uso.
En consecuencia, Morínigo advirtió que el uso frecuente de estos dispositivos podría desencadenar una epidemia de cáncer de pulmón en los próximos 15 a 20 años, especialmente si se mantiene la tendencia entre jóvenes. Por ello, recomendó evitar tanto el vapeo como el tabaquismo tradicional y adoptar hábitos que protejan la salud respiratoria desde edades tempranas.

