Desde este miércoles 14 de enero entra en vigencia el Registro Unificado Nacional (RUN), un sistema que fusiona Catastro y Registros Públicos y que busca transformar de manera estructural la gestión de bienes en el país, con el objetivo de reducir la burocracia, fortalecer la seguridad jurídica y modernizar los trámites inmobiliarios.
La nueva plataforma integra a la Dirección de Registros Públicos, la Dirección Nacional de Catastro y el Departamento de Geodesia y Agrimensura, y pasa a depender del Poder Judicial, que desde ahora será la autoridad responsable tanto del catastro nacional como de los registros vinculados a bienes. De acuerdo con el Gobierno, se trata de una reforma que apunta a ordenar el sistema y resolver problemas históricos del sector.
La directora de Registros Públicos, Lourdes González, destacó que uno de los principales cambios será la digitalización progresiva de los servicios. Afirmó que Catastro ya inició una modernización de su infraestructura tecnológica y que este año se incorporarán más trámites en formato digital bajo la gestión del RUN.
Además, señaló que el nuevo sistema introduce plazos claros para la expedición de documentos, algo que antes no existía. En consecuencia, los usuarios podrán conocer el tiempo de respuesta de cada trámite, mientras que los funcionarios deberán cumplir con esos tiempos, bajo riesgo de sanciones administrativas.
Otro de los avances será la implementación de una única mesa de entrada para todos los trámites. A partir de ahora, cada documento contará con un solo número de expediente y podrá ser seguido en línea a través de una plataforma web, lo que permitirá mayor transparencia y control por parte de los ciudadanos.
Finalmente, las autoridades indicaron que el proceso de implementación será gradual, aunque confían en que el nuevo modelo contribuirá a ordenar el sistema registral, evitar superposiciones de títulos y mejorar la trazabilidad de los documentos.

