Después de seis décadas, Paraguay vuelve a medir de forma integral la situación alimentaria y nutricional alimentaria de su población con el inicio de la Encuesta Nacional de Alimentación y Nutrición (ENAN), un estudio que busca generar datos clave para orientar políticas públicas y programas sociales en el país.

La investigación está a cargo del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), con el respaldo del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) e irá del 18 de enero hasta el 18 de febrero.

En esta primera etapa, el relevamiento se concentra en niños, niñas y adolescentes que iniciarán el año lectivo en instituciones públicas beneficiadas con el programa Hambre Cero, ya que estos datos servirán como línea de base para evaluar el impacto de esta política pública en el tiempo.

El director del INE, Iván Ojeda, destacó que el estudio busca obtener información representativa y de alta calidad sobre la realidad alimentaria del país, algo que no se lograba desde hace seis décadas. Además, explicó que el trabajo previo incluyó pruebas piloto, preparación técnica y una actualización cartográfica que permitió el inicio formal de la encuesta esta semana.

Según detalló, los encuestadores recopilarán datos sociodemográficos, experiencias de inseguridad alimentaria, hábitos de consumo, niveles de actividad física y sedentarismo. A esto se sumarán mediciones antropométricas, como peso, talla y circunferencia de cintura, que permitirán construir un diagnóstico más preciso del estado nutricional de la población.

En cuanto a la cobertura territorial, la primera fase incluye ciudades del departamento Central como Itá, Limpio, Luque, San Antonio, Capiatá y Ñemby. Posteriormente, el operativo se ampliará a distritos de Concepción, San Pedro, Caaguazú, Caazapá, Itapúa y Alto Paraná.

De este modo, Ojeda subrayó que esta encuesta no solo permitirá conocer la situación actual, sino que también servirá para monitorear cambios a lo largo del tiempo y orientar decisiones en materia de salud, educación y políticas alimentarias, con base en datos reales y actualizados