El Gobierno del Paraguay volverá a colocar la titulación masiva de tierras en el centro de su agenda en 2026 con el objetivo de ampliar el acceso a la propiedad para familias rurales en situación de vulnerabilidad sin exigir pagos previos por el trámite.
Para ello, el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) presentará al Congreso un proyecto de ley que eliminará el requisito del anticipo del 3 % del valor del inmueble, una barrera que hasta ahora dificultó el proceso para miles de beneficiarios.
Según explicó el presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz, la iniciativa apunta a garantizar seguridad jurídica y abrir oportunidades de financiamiento para pequeños productores, quienes podrán acceder a créditos formales y fortalecer su capacidad productiva. En consecuencia, la política busca impactar de manera directa en la mejora de las condiciones de vida de comunidades históricamente relegadas.
Además, Ruiz Díaz sostuvo que el 2025 cerró con cifras sin precedentes en materia de regularización dominial. Aseguró que la actual administración multiplicó por cinco el promedio anual de títulos entregados en comparación con gestiones anteriores. No obstante, destacó que el avance no solo se mide en volumen, sino también en la resolución de casos complejos que permanecieron estancados durante décadas.
En ese contexto, mencionó colonias que por años carecieron de una salida legal, como Nueva Italia, que tras una investigación histórica logró encaminar su proceso de titulación luego de más de un siglo; Barbero Cué, con más de 70 años de ocupación; y Marina Cué, que ya se acerca a una regularización completa. A esto se suma un hecho inédito: El inicio de la titulación masiva en el Chaco, donde por primera vez se entregarán títulos de forma colectiva, marcando un hito en más de 120 años de historia agraria.
Finalmente, el titular del Indert afirmó que la estrategia para 2026 combinará cantidad con calidad, donde se priorizará territorios olvidados y resolverán conflictos de larga data. De este modo, apuntarán a consolidar una política de tierras que no solo entregue documentos, sino que transforme realidades en el campo paraguayo.

