En el Hospital Materno Infantil Santísima Trinidad, una recién nacida fue intervenida exitosamente por gastrosquisis gracias a un diagnóstico prenatal realizado en el primer trimestre del embarazo. La cesárea programada permitió que la cirugía neonatal se realizara en la primera hora de vida, logrando la reinserción de las asas intestinales y estabilizando a la paciente.
El caso generó debate sobre la baja frecuencia de controles prenatales entre mujeres embarazadas, a pesar de su relevancia para la detección temprana de malformaciones congénitas y para la salud general de la madre y el bebé. Especialistas enfatizan que la prevención y seguimiento oportuno pueden marcar la diferencia entre la vida y complicaciones severas.
Durante el programa Buenos Días América se discutió el caso, se destacó que múltiples factores pueden influir en la falta de controles: información insuficiente, dificultades de acceso a la salud pública, barreras laborales y económicas, así como la falta de permisos en el trabajo.
“El mensaje principal es claro: realizar los chequeos médicos durante el embarazo no solo protege la vida del niño, sino que también asegura el bienestar de la madre”, señalaron.
En este contexto, campañas de concienciación y facilidades de acceso a la atención médica se vuelven fundamentales para reducir riesgos y mejorar los resultados neonatales.

