El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) emitió una resolución de cumplimiento inmediato tras confirmarse un brote de alta patogenicidad en el país vecino. La medida busca proteger la producción nacional y el estatus sanitario local.
La institución prohibió desde este 24 de febrero el ingreso de aves vivas, huevos y todo tipo de carne o subproductos de origen avícola provenientes de Argentina. Esta decisión se oficializó mediante la Resolución N° 250, como respuesta directa ante la detección de un brote de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en aves de corral dentro del territorio argentino.
En consecuencia, la restricción de importación tendrá un carácter temporal y permanecerá vigente hasta que las autoridades sanitarias de Argentina y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) certifiquen la erradicación total del virus. De esta manera se establece un escudo preventivo para evitar el ingreso de la enfermedad, la cual representa un riesgo elevado para la industria avícola nacional.

Por otro lado, la normativa dispone la obligatoriedad de informar al Senacsa sobre cualquier sospecha o intento de ingreso irregular de estos productos al país. En este sentido, los ciudadanos y trabajadores del sector deben alertar a la autoridad sanitaria de forma inmediata si detectan mercaderías avícolas de origen argentino en los puntos de control o comercios.
Finalmente, el ente oficial recuerda que estas medidas de bioseguridad resultan fundamentales para mantener la estabilidad económica del rubro. La vigilancia epidemiológica se reforzará en las zonas fronterizas para garantizar el cumplimiento estricto de esta nueva disposición legal.

