Fotografía: Getty Images.
Bad Bunny protagonizó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl y marcó un nuevo récord de audiencia con su presentación, que alcanzó 135,4 millones de espectadores entre televisión y plataformas digitales, según datos de NBC. El artista puertorriqueño ofreció un show de aproximadamente 15 minutos, caracterizado por una fuerte carga simbólica y un mensaje centrado en la unidad latinoamericana.
Benito Antonio Martínez Ocasio, mundialmente conocido como Bad Bunny, encabezó el intermedio del duelo entre los Patriots y los Seahawks con una puesta en escena que combinó música, narrativa visual y guiños culturales. Durante el acto, el despliegue incluyó una boda real sobre el escenario, escenas de encuentro familiar y ritmos de salsa que reforzaron los conceptos de identidad y comunidad.

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Además, el espectáculo sumó a figuras internacionales de la talla de Lady Gaga y Ricky Martin. A este elenco se unieron celebridades como Karol G, Cardi B, Young Miko, Pedro Pascal y Jessica Alba, quienes formaron parte de una escenografía de “la casita” llena de invitados especiales.Uno de los momentos más comentados mostró a un niño que recibió un Grammy simbólico, como representación de la trayectoria y los orígenes del cantante.
Por otra parte, la puesta en escena lanzó mensajes directos al público a través de frases como: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Asimismo, destacó la inscripción “Juntos somos América” en un balón de fútbol americano que el artista exhibió con orgullo durante su intervención.

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Finalmente, el cierre reunió a todos los participantes con banderas de diversos países latinoamericanos —entre ellas la de Paraguay— como una potente señal de integración regional. De este modo, el tramo final consolidó el concepto de orgullo cultural y diversidad ante una de las audiencias más grandes de la historia del espectáculo deportivo.


