Autoridades de Paraguay y Estados Unidos recuperaron más de USD 8 millones sustraídos a una empresa nacional tras una estafa digital gracias a una rápida coordinación internacional.
La intervención conjunta del Departamento Especializado contra el Cibercrimen de la Policía Nacional y el Servicio Secreto de Estados Unidos permitió frenar una defraudación millonaria que afectó a una firma agropecuaria con sede en Ciudad del Este, cuyos fondos se desviaron mediante engaños electrónicos.
Según la investigación, los delincuentes recurrieron a la modalidad conocida como Business Email Compromise, una técnica que se basa en la suplantación de identidades de confianza para inducir transferencias de alto monto. En este caso, los estafadores simularon ser funcionarios del banco extranjero con el que la empresa mantiene operaciones crediticias.
De acuerdo con la denuncia, un empleado recibió instrucciones para realizar el pago mensual en una cuenta distinta a la habitual. Para sostener el engaño, el remitente utilizó una dirección de correo casi idéntica a la original, con una mínima alteración en el dominio que pasó inadvertida en un primer momento.
Como resultado, la firma transfirió más de USD 8 millones a la cuenta indicada por el supuesto oficial bancario, quien argumentó problemas técnicos para justificar el cambio. Sin embargo, tras detectar la irregularidad, la empresa alertó a las autoridades paraguayas.
A partir de ahí, la Policía Nacional activó los mecanismos de cooperación con la oficina del Servicio Secreto de EE. UU. en Brasilia y, posteriormente, con el Departamento del Tesoro. Gracias a esa gestión, los fondos se congelaron a tiempo y se logró su recuperación casi total.
Finalmente, las autoridades confirmaron que solo USD 1.000 alcanzaron a salir del circuito principal y se enviaron a una cuenta de respaldo de los ciberdelincuentes, mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables.

