La Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) avanza con un plan de ajuste que busca reducir su plantel a la mitad mediante traslados y retiros voluntarios ante la caída sostenida de clientes y de su participación en el mercado.

Actualmente, la empresa estatal cuenta con 2.330 funcionarios, luego de la salida de unos 560 trabajadores en los últimos dos años. Sin embargo, la meta institucional apunta a quedar con 1.165 empleados, para adecuar su estructura a la realidad operativa y financiera.

En primer lugar, Copaco proyecta el traslado de aproximadamente 160 funcionarios a otras instituciones del Estado. No obstante, esta medida depende de un proyecto de ley que ya ingresó al Congreso, pero que aún aguarda tratamiento.

Además, la administración prevé un programa de retiro voluntario para unos 600 empleados. De concretarse ambas medidas, la reducción alcanzaría a cerca de 700 funcionarios en el corto plazo, acercándose al objetivo trazado.

Al respecto, el presidente de Copaco, Óscar Stark, aseguró que el recorte no afectará la calidad del servicio. Por el contrario, explicó que la empresa hoy requiere una dotación mucho menor debido a la drástica disminución de clientes de telefonía fija, que pasó de 400.000 a cerca de 100.000 usuarios.

Asimismo, Stark sostuvo que la estructura heredada resulta insostenible. Señaló que Copaco mantiene unas 200 oficinas y cerca de 600 inmuebles en todo el país, muchos de ellos con baja o nula rentabilidad. En consecuencia, planteó la necesidad de cerrar locales y desprenderse de propiedades para reducir costos y generar recursos.

En cuanto al retiro voluntario, el titular de la empresa indicó que se ofrecerá un pago equivalente al 40 % del salario por año de antigüedad, un monto inferior al previsto en la ley presupuestaria. Aun así, afirmó que existe interés del personal, dado el dinamismo del sector privado de telecomunicaciones.

Finalmente, Stark recordó que Copaco pasó de concentrar el total del mercado antes de 1990 a representar apenas el 3 % en la actualidad, un escenario que, según afirmó, obliga a una reestructuración profunda para garantizar la viabilidad de la empresa.