La inflación de diciembre cerró con una variación de – 0,3 %, lo que permitió que el índice acumulado del año se ubique en 3,1 %, cifra menor a la meta que fijó el Banco Central del Paraguay y que confirma un escenario de estabilidad de precios al cierre del 2025.

Según el informe oficial, el resultado del último mes respondió, en primer término, a la reducción en los precios de los combustibles y de varios productos de consumo básico. Entre ellos se destacan las hortalizas, los quesos, los huevos, las pastas, el azúcar, la sal y las bebidas lácteas, que ejercieron una presión a la baja sobre el índice general.

No obstante, el reporte también advierte incrementos en determinados rubros, especialmente en el sector de servicios. En este grupo se registraron subas en vacaciones y turismo, internet, peluquerías y servicios funerarios.

Asimismo, algunos alimentos mostraron un comportamiento alcista durante diciembre. La carne vacuna, los embutidos, las bebidas gaseosas y las frutas frescas presentaron aumentos de precios, aunque sin alterar la tendencia general de desaceleración inflacionaria del mes.

Al analizar el desempeño a lo largo del año, el Banco Central señala que marzo fue el período de mayor presión inflacionaria, con un aumento del 1,2 %, mientras que diciembre se posicionó como el mes con la variación más baja, lo que marca un contraste significativo dentro del calendario anual.

De esta manera, el cierre del año con una inflación del 3,1 % no solo cumple la meta oficial del 3,5 %, sino que además mejora el resultado del año anterior, cuando el índice alcanzó el 3,8 %. En consecuencia, el informe consolida una tendencia de mayor previsibilidad y control en una de las principales variables macroeconómicas del país.