El Ministerio del Interior de Paraguay informó anoche que, a pesar de las especulaciones generadas por una publicación del Washington Post, el país y Estados Unidos mantendrán y ampliarán su cooperación en el combate al narcotráfico.

En un esfuerzo por fortalecer la colaboración, se intensificarán las acciones conjuntas, con un enfoque particular en la Unidad de Inteligencia Sensible (SIU). Además, se aumentará el número de efectivos y se mejorarán los equipos y capacidades de las fuerzas encargadas de la lucha antidrogas.

La aclaración surgió tras un artículo en el Washington Post que afirmaba que la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay había decidido suspender la cooperación con Estados Unidos, con la medida entrando en vigencia en tres meses. Esta noticia generó preocupación, especialmente en la DEA (Administración para el Control de Drogas de EE. UU.), que expresó su inquietud por el impacto que tendría la suspensión de esta colaboración, considerada clave para el éxito de diversas investigaciones.

Desde Washington, se señaló que la decisión podría ser revisada tras el cambio de gobierno en Paraguay, previsto para enero próximo. El presidente electo, Donald Trump, podría influir en una posible reconsideración. Además, se destacó que la suspensión de la cooperación podría poner en riesgo investigaciones en curso, como la que sigue la pista de Sebastián Marset, un importante objetivo en la lucha contra el narcotráfico.