El novenario en honor a la Virgen de Caacupé comenzó este viernes con una masiva afluencia de fieles y un amplio operativo institucional dispuesto para acompañar la mayor festividad mariana del país.

La primera misa estuvo a cargo del monseñor Gabriel Escobar, obispo del Vicariato Apostólico del Chaco, mientras que la de la tarde por el monseñor Ignacio Gogorza.

Bajo el lema “El bien común, denles ustedes mismos de comer”, la Iglesia dio inicio a diez días de actividades que culminarán el 8 de diciembre, con la tradicional misa central. De acuerdo con el cronograma oficial, las celebraciones se extenderán hasta el 7 de diciembre, aunque la mayor concentración de peregrinos se espera para el Día de la Virgen de Caacupé.

Desde el arranque del novenario, miles de devotos comenzaron a llegar hasta la Basílica, y con ellos también se activaron los distintos operativos de asistencia. En el área sanitaria, el Ministerio de Salud implementó una estructura de respuesta que incluye 33 puestos fijos y 44 móviles, además de 41 ambulancias, cinco clínicas móviles, un helicóptero y 10 tanques de agua. Para sostener la cobertura, se movilizaron 2.474 personas, entre ellas 573 médicos, 1.209 enfermeras y obstetras, 30 paramédicos y 662 funcionarios de apoyo.

A la par, la seguridad también se reforzó. La Policía Nacional prevé el despliegue de más de 5.000 agentes durante toda la festividad, con el objetivo de garantizar el orden y la protección de los peregrinos que llegan desde distintos puntos del país. Asimismo, la Patrulla Caminera sumó 318 inspectores y 18 funcionarios administrativos, además de camionetas, motocicletas patrulla, automóviles, un camión grúa y un ómnibus para el acompañamiento en rutas.

Con estas acciones coordinadas, las instituciones buscan asegurar un desarrollo ordenado, seguro y accesible de una de las expresiones de fe más multitudinarias del Paraguay, que cada año moviliza a cientos de miles de personas hasta la capital espiritual del país.