Por: Daniel Fernando Mejía Lozano
Corresponsal Senior desde París Francia
La prensa francesa aún tiene en sus titulares la participación del presidente de Francia, Emmanuel Macron, en Davos 2026 como una de las más visibles y estratégicas del foro, donde destacan su discurso firme en defensa del multilateralismo, la autonomía estratégica europea y una Europa que no dependa ni de Estados Unidos ni de China, en un contexto de crecientes tensiones comerciales y geopolíticas.
En Davos 2026, las gafas de sol de Macron se convirtieron en un símbolo mediático que, más allá de proteger sus ojos, proyectó una imagen de distancia y cautela que reflejan su postura frente al acuerdo UE-Mercosur. Así como cubría parcialmente su mirada, su estrategia ante el tratado fue de reservas y precaución, subrayó que Francia no aceptará compromisos que perjudiquen a sus agricultores ni rebajen los estándares ambientales, lo que mezcla el gesto personal con un mensaje político de firmeza y control frente a negociaciones internacionales delicadas.
En el Foro Económico Mundial de Davos 2026, las gafas de sol de Emmanuel Macron llamaron la atención porque el presidente francés las usó incluso en espacios cerrados, lo que se volvió viral y generó memes, además de explicarse por una afección ocular leve y reforzar una imagen de firmeza política en medio de tensiones comerciales entre Europa y Estados Unidos. Por su parte, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, participó activamente para posicionar al país como un destino atractivo para inversiones, especialmente en energías renovables y desarrollo sostenible, intervino en paneles sobre economías emergentes y promovió la integración regional y la cooperación internacional para fortalecer la visibilidad de Paraguay en la agenda económica global.
En el evento, el presidente paraguayo Santiago Peña adoptó una postura claramente pro Mercosur y destacó que el acuerdo con la Unión Europea es una oportunidad estratégica para Paraguay y la región, y pidió que se implemente de manera transitoria mientras se completan los procesos de ratificación.
Esto contrasta con la postura de Francia y de Macron, que se mostró mucho más cauteloso y exigente, donde condicionaron su apoyo a garantías sobre protección agrícola y estándares ambientales, lo que refleja una tensión entre la visión de integración abierta de Paraguay y la prudencia política y simbólica de Francia.

