La Dirección Nacional de Migraciones ratificó que el Paraguay cuenta con mecanismos legales y tecnológicos activos para impedir el ingreso de personas vinculadas al régimen venezolano o con requerimientos judiciales internacionales, mientras garantiza la protección y libre circulación de refugiados y migrantes venezolanos que residen de forma regular en el país.

Así lo explicó el director nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter, quien precisó que el control fronterizo se apoya en dos herramientas principales. En primer lugar, la aplicación del impedimento de ingreso cuando se detecta que una persona figura en listas de alerta o posee vínculos comprobados con estructuras señaladas por la legislación vigente. En segundo término, la actuación inmediata ante órdenes de captura internacional cargadas en el sistema de Interpol, lo que habilita la detención al momento de presentarse en un puesto migratorio.

Según detalló, estos procedimientos no son excepcionales. Durante el año pasado, la institución ejecutó más de 1.500 acciones de impedimento de ingreso o salida, en el marco de las atribuciones que le otorga la normativa nacional. En consecuencia, el sistema permanece en alerta permanente ante cualquier intento de ingreso que active estos filtros de seguridad.

Por otra parte, el titular de Migraciones aclaró que estas medidas no afectan a los ciudadanos venezolanos que se encuentran en Paraguay de manera regular y sin vínculos con el régimen de Nicolás Maduro. En ese sentido, recordó que el país otorgó estatus de refugiado a 5.738 personas provenientes de Venezuela hasta el último registro oficial, todas ellas protegidas por el marco legal internacional y con derecho a circular libremente.

Asimismo, informó que otras 3.105 personas de nacionalidad venezolana cuentan con radicación formal en el territorio nacional y desarrollan sus actividades con normalidad. Por lo tanto, las restricciones se aplican de forma puntual y exclusiva a casos que presenten alertas legales o judiciales.

Finalmente, Kronawetter subrayó que Paraguay mantiene su política de migración ordenada y segura que combina controles estrictos en frontera con el respeto a los derechos humanos y a los compromisos asumidos en materia de refugio y protección internacional.