La Asociación Paraguaya de Padres y/o Tutores de Personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA Py) presentó la campaƱa ā€œMĆ”s luces, menos ruidoā€, una iniciativa que busca reducir el uso de pirotecnia sonora durante las fiestas de fin de aƱo y promover celebraciones seguras, inclusivas y respetuosas para toda la comunidad

El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social acompaña la propuesta y respalda el llamado a disminuir prÔcticas que generan riesgos físicos y afectan la salud emocional de distintos sectores de la población. En ese sentido, la cartera sanitaria recordó que la pirotecnia sonora provoca lesiones graves, como quemaduras de segundo y tercer grado, daños oculares, pérdida auditiva y amputaciones, ademÔs de accidentes que saturan los servicios de emergencia en esta época del año.

Sin embargo, el impacto no se limita a las consecuencias físicas. El ruido intenso y repentino afecta de manera directa a personas con trastorno del espectro autista, quienes suelen presentar hipersensibilidad auditiva. Esta condición expone a niñas, niños, adolescentes y adultos con TEA a episodios de miedo, ansiedad, sobrecarga sensorial y desregulación emocional, con efectos que pueden prolongarse mÔs allÔ del momento de la exposición.

Asimismo, la campaña advierte sobre los riesgos para otros grupos vulnerables. Los bebés, cuyo sistema auditivo aún se encuentra en desarrollo, las personas mayores, especialmente aquellas con afecciones cardíacas o deterioro cognitivo, y las mascotas, que perciben los sonidos con mayor intensidad, también sufren estrés, desorientación y reacciones físicas adversas frente a las explosiones sonoras.

Alternativas que pueden priorizar el bienestar comĆŗn

Entre las recomendaciones, se destacan la elección de alternativas visuales y silenciosas, como luces decorativas y fuegos artificiales fríos, así como la eliminación de petardos y explosivos de alto impacto. AdemÔs, se alienta a promover celebraciones inclusivas y a generar conciencia en barrios y comercios sobre la importancia de reducir el ruido y prevenir accidentes.

Finalmente, las autoridades remarcaron que cada decisión cuenta y que las acciones preventivas fortalecen una convivencia mÔs empÔtica y segura. En estas fiestas, optar por mÔs luces y menos ruido representa un gesto concreto de responsabilidad social, cuidado de la salud pública y respeto hacia quienes mÔs lo necesitan.