El Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi vuelve a estar en el centro de la polémica. Aunque recientemente registró cifras récord de pasajeros —más de 1,3 millones en 2025 según datos oficiales—, muchos informes y opiniones ciudadanas siguen señalando al lugar como uno de los peores aeropuertos de América Latina en términos de infraestructura y experiencia de usuario.
Un estudio que se difundió por la encuestadora británica Skytrax, ubicó al aeropuerto de Paraguay como el segundo peor de la región latinoamericana, mientras que el de Venezuela está en primer lugar. En ese ranking global, Paraguay aparecía en el puesto 133 a nivel mundial —por debajo de Haití, que estaba en el 127— lo que reflejaba una evaluación muy negativa de su infraestructura y servicios.
Este tipo de estudios se basan en encuestas de satisfacción de pasajeros de múltiples nacionalidades, lo que contribuye a una percepción internacional dura y poco favorable, especialmente frente a otros de la región.
A pesar de que en 2025 el aeropuerto de Luque alcanzó un récord histórico de más de 1,3 millones de pasajeros —superando ampliamente las cifras previas a la pandemia—, las críticas persisten.
Entre los principales puntos de cuestionamientos duros, incluyen las instalaciones desactualizadas y congestionadas, especialmente en áreas como migraciones y desembarque; también se suman las experiencias negativas de los ciudadanos por las quejas sobre comodidad; señalización insuficiente y sensación general de que “siegue siendo anticuado”. Varios usuarios señalaron que aún con mejoras puntuales, “el aeropuerto es pequeño y poco funcional para el volumen real de pasajeros que transita por él”.
En relación a las comparaciones con otros aeropuertos de la región se encuentran el aeropuerto Internacional “El Dorado” en Bogotá, que se considera uno de los más eficientes y mejor valorados en Sudamérica, con altos estándares de conectividad y servicios. En Lima, Quito o Panamá, que ocupan consistentemente los primeros puestos en clasificaciones regionales de calidad y preferencia de los viajeros internacionales, según rankings de Skytrax.
Si bien cabe reconocer, que el aeropuerto Pettirossi avanzó en certificaciones técnicas ya que en el 2026 obtuvo la habilitación de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos, que permite la reanudación de vuelos directos con aerolíneas estadounidenses y certifica ciertos estándares de seguridad internacional. Sin embargo, estos logros no lograron eliminar la percepción de obsolescencia estructural.
Aunque el aeropuerto Silvio Pettirossi muestra señales de crecimiento y cumple ciertos criterios de seguridad internacional, su imagen como infraestructura aeroportuaria deficiente persiste.
En un continente donde la competencia aeroportuaria es cada vez más reñida, el aeropuerto de Luque está quedando atrás, atrapada entre estadísticas positivas y una reputación que aún necesita ser reconstruida.

